"Premisa 1: La vida y la muerte se complementan.
Premisa 2: En la vida hay sensaciones y experiencias.
:. ¿En la muerte hay sensaciones y experiencias?" -D.
¡Lárgate! ¡Que mi más sincero desprecio te llene y te haga explotar en llanto! ¡Y que con él fluya fuera de ti todo sentimiento hacia mí! No morirás en mis brazos, no prestaré a tí mi hombro para que lo empapes con tus sentimentalismos idiotas, no tocarás mis labios con los tuyos ni una sola vez más. Y aquellas noches en las que nos recostábamos, no importando dónde estuviéramos, y mirabamos el cielo... No. ¡Vete! ¡No quiero recordar más! ¡No quiero sentir más el dolor que tengo atorado en la garganta! ¿Lo sientes? ¿Sientes la tierra caer sobre tu ataúd? Hago el más infinito esfuerzo por no escuchar tus gritos, tus ruegos. Me pides que no te deje ir. ¿Qué debo hacer, Dios mío? ¿Debo sacarle de allí? ¿Debo dejar que se pudra en su castigo? ¿Dejarle sufrir, salvarlo, purificarlo? No me arrepiento. He tirado el primer puñado de tierra sobre él, he tirado un cardo y un crisantemo amarillo. Los helenios guardan tu tumba, escuchan tus lamentos, emulándolos y las ortigas abrazarán tu féretro, lo estrecharán dándote lo que no pude darte yo jamás. Ahora he sembrado zinnias en mi jardín, las cuido con el esmero con el cual te ignoraba y engañaba. Quemé tus cartas, tus fotos, tu recuerdo. Les he incinerado junto con mi corazón. Enterrar tu vitalidad y mi amor juntos me quiebra por dentro. Pero es lo que mereces. ¡Vete ahora! ¡No grites más, te lo ruego! ¡Terminen ya de cubrir esa tumba! No soporto más la vista del ataúd que guardará tu cuerpo aún con vida. ¿Con vida? ¿Por cuánto tiempo? ¿Cuánto tiempo durará el aire puro dentro de tus pulmones antes de deplazarse, volverse imaginario? ¿Cuánto antes de que la sangre se coagule en tu cerebro? ¡Vive, amado mío! ¡Levántate y anda! No puedes. Te han truncado el camino con tierra fresca y lágrimas. Vuelve. Me he arrepentido. Ahora puedo dejar que mis propias lágrimas recorran el suelo, lo inunden. Debo irme, todos lo hacen. Pero prometo volver. Debo volver, no me he ido. Mi mirada está perdida en el coche que me transporta. Sigo viendo tu rostro, escucho tu voz, siento tu carne. Siento tu espíritu. Nadie me habla en el trayecto, nadie lo hace en tu trayecto. Y lo pienso de momento. ¿Sobrevivirás a mi abandono temporal? ¿Desgarrarás el interior del féretro que te contiene?
Y la luna sale de su escondite veraniego y se posa sobre mi. Mi sombra proyectada me asusta, me asusta seguir escuchando tus lamentos debajo de la tierra. ¿Te ha tragado el Mandinga? ¡Sal, amado mío! ¡Levántate de tu fría, pero fresca tumba! ¡Remueve la tierra con tus gritos! Mi deber es ayudarte a salir, así como lo fue ayudar a sepultarte. Te puedo escuchar, ya llego, amor. ¡No grites más! ¡Tu desesperación alimenta mi desesperación y la convierte en hambre de tu cuerpo! Yaces allí, me esperas. Mis manos, yertas de frío, no pueden dejar de escarbar. ¡Comienzo a ver tu ataúd! ¡Amor, qué poco falta para reencontrarnos! ¿Podrás perdonarme? La luna comienza a retirar su apoyo a mi tarea. Las nubes están en mi contra, y la lluvia no amaina. ¿Cómo he de sacarte ahora? Soy tan débil. Ahora que pude abrir el contenedor de muerte, puedo sacarte, y puedo verte de nuevo. ¿No hablas? ¿No me das las gracias? Vamos, puedo ver el agradecimiento en tus ojos. Y has vuelto una vez más a mi lado, siempre lo hiciste, siempre lo harás. Por la eternidad mantendré tu cuerpo junto al mío entre un mar de velas que iluminarán nuestros días, nuestras noches. Ni la muerte pudo separarnos.
"Para escucharse con C'est la Vie - Fleetwood Mac o D'amor Sull'alli Rosee - Maria Callas" D.

